El consumo de bienes y servicios finales de los hogares retrocedió 1,1% interanual en agosto y bajó 0,8% frente a julio en la medición desestacionalizada. Los datos surgen del Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.
Según el informe difundido por Tiempo de San Juan, el indicador volvió a terreno negativo después de un leve repunte y quedó 2,1% debajo del máximo de comienzos de 2025. La CAC también observó un enfriamiento gradual del crédito con tarjetas y de los préstamos personales y prendarios.
La inflación mensual más baja no alcanzó para reanimar la demanda. La divergencia entre actividad agregada y consumo muestra que una mejora macroeconómica no se traduce automáticamente en los hogares: sin recuperación sostenida de ingresos y financiamiento, los bienes durables seguirán entre los sectores más expuestos.