La producción manufacturera argentina retrocedió 11,2% desde 2023 y registró el cuarto peor desempeño industrial del mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial.
Diario de Cuyo señaló que sólo Palestina, Qatar y Bulgaria mostraron una evolución más negativa en la comparación. El resultado expone una recuperación desigual y golpea empleo, proveedores y recaudación en regiones dependientes de la actividad fabril.
El dato requiere separar efectos sectoriales y evitar explicaciones únicas, pero no admite indiferencia. Apertura comercial, tasas, demanda y costos necesitan una estrategia coordinada; sin inversión y productividad, el ajuste puede reducir actividad antes de crear una base competitiva.