El Banco Mundial redujo con fuerza su pronóstico para la economía argentina: ahora espera que el PBI crezca 2,1% en 2026, cuando en abril proyectaba 3,6%. El recorte, de 1,5 puntos porcentuales en apenas cuatro meses, también alcanzó a 2027, para el que prevé una expansión del 3% en lugar del 3,7% anterior. Para 2028 calcula 3,5%. Lo informó Diario de Cuyo.
El organismo no habla de recesión. Mantiene a la Argentina en terreno positivo y subraya que, de cumplirse sus previsiones, el país encadenaría tres años seguidos de crecimiento entre 2025 y 2027, algo que no pasa desde hace casi dos décadas. Con el nuevo número, la Argentina queda prácticamente alineada con el promedio de América Latina y el Caribe, para el que se proyecta 2,2% este año.
Entre los puntos a favor, el informe destaca el paso de un déficit fiscal elevado en 2023 al superávit primario, la recomposición de reservas y la baja del riesgo soberano. También menciona el potencial del RIGI, las reformas regulatorias y los acuerdos sobre minerales críticos, aunque advierte que buena parte de los proyectos anunciados todavía debe concretarse y que su efecto es, sobre todo, de mediano plazo.
Como factor de riesgo, el Banco Mundial ubicó a la Argentina entre los países más expuestos a El Niño en el último trimestre del año, con posibles impactos sobre la producción agropecuaria, la infraestructura, los precios de los alimentos y las cuentas públicas.
La lectura de fondo es menos optimista que el tono oficial: la economía seguiría creciendo, pero bastante menos de lo esperado, y la promesa de las grandes inversiones —en buena medida mineras, como las que se proyectan en San Juan— todavía no se traduce en actividad. Para las provincias, eso significa recaudación y empleo que no llegan al ritmo anunciado.
Fuente: Diario de Cuyo (06/10/2026).