San Juan se encamina a transitar su mejor ciclo hídrico en varios años, aunque todavía falta el pronóstico oficial. El escenario ofrece margen para mejorar reservas y revisar una infraestructura de riego castigada por la sequía y el mantenimiento insuficiente.
Diario de Cuyo informó que el Departamento de Hidráulica prioriza poner a punto la red. La disponibilidad adicional puede aliviar al sector productivo, pero las pérdidas en canales y la distribución desigual limitan el aprovechamiento del recurso.
Un año favorable no elimina la vulnerabilidad estructural de una provincia árida. Obras, medición, turnos y criterios de asignación deben planificarse para escenarios secos, no sólo para administrar la abundancia coyuntural.
La oportunidad también exige transparencia. Publicar caudales, inversiones, pérdidas estimadas y beneficiarios ayudaría a orientar recursos y a discutir un uso más eficiente entre producción, consumo humano y ambiente.