La Unión Industrial de San Juan advirtió que las fábricas operan cerca del 60% de su capacidad y que los futuros proyectos de cobre pueden intensificar la competencia por personal capacitado. Los salarios mineros aparecen como una dificultad para retener trabajadores.
Leonardo de la Vega, presidente de la entidad, señaló a Tiempo de San Juan que textiles, calzado y metalmecánica atraviesan una etapa crítica y que durante 2025 empresas asociadas redujeron entre 5% y 10% sus planteles.
El desarrollo minero puede ampliar empleo, pero también desplazar capacidades si la industria local queda fuera de la cadena de proveedores. El desafío no se resuelve frenando salarios más altos, sino elevando productividad, formación y acceso a contratos.
Provincia, empresas y universidades necesitan mapear perfiles y planificar capacitación con anticipación. Sin una estrategia, la promesa de diversificación puede derivar en una economía más dependiente de un solo sector.