La ofensiva de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para cobrar deudas fiscales ya se siente con fuerza en San Juan. El contador Facundo Cereceda contó a El Zonda que a su estudio ingresan entre 7 y 8 causas de embargo por semana, con cuentas trabadas incluso a una o dos semanas del vencimiento.
Según el profesional, la dinámica se intensificó hace dos o tres meses y “no discrimina si son pymes, medianas o grandes”. El presidente de la Federación Económica de San Juan, Daniel Milla, confirmó que los casos se elevan a la CAME para coordinar acciones a nivel federal; en la Unión Industrial de San Juan admitieron el impacto, aunque dejaron la vocería a la UIA.
Los números nacionales, obtenidos por pedidos de acceso a la información pública, explican la alarma: entre enero y agosto de 2026 el Fisco trabó 135.744 medidas de embargo sobre personas jurídicas, 52% más que las 89.565 del mismo período de 2025 y el doble de las 66.994 de 2024. Las medidas pasaron de 1.051 en enero a 29.561 en agosto. Más del 80% —113.116— recayeron sobre microempresas.
Los fondos retenidos suman $285.391 millones y alcanzaron a unas 42.100 empresas; cerca de 30.941 lograron regularizar con planes de pago o cancelación. La UIA y otras cámaras piden suspender por 180 días los embargos y las ejecuciones fiscales a pymes.
El problema no es cobrar impuestos, sino la velocidad y el contexto: con consumo planchado, una cuenta congelada impide pagar sueldos y proveedores y rompe la cadena de pagos. Un Estado que presume superávit mientras asfixia a las empresas más chicas corre el riesgo de recaudar hoy a costa de la actividad de mañana.