La inflación encuentra un piso más resistente en los servicios, aun con actividad económica debilitada y un tipo de cambio que se mantiene estable.
La Nación informó que los ajustes en tarifas, alquileres, salud, educación y otros componentes no transables continúan presionando sobre el índice general y dificultan una desaceleración más rápida.
El promedio mensual no refleja de igual manera a todos los hogares. Los servicios ocupan una porción mayor del presupuesto de familias con ingresos fijos, y muchos de esos gastos no pueden postergarse ni sustituirse.
La política económica necesita mirar precios y capacidad de pago al mismo tiempo. Frenar la demanda puede moderar bienes, pero no resuelve costos regulados, contratos indexados ni la pérdida de ingresos disponibles.