Argentina y Japón renovaron un acuerdo de cooperación financiera orientado a proyectos estratégicos de energía y minería que puedan encuadrarse en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
Tiempo de San Juan informó que el entendimiento busca facilitar capital y participación empresarial en sectores considerados críticos para la transición energética y las cadenas internacionales de suministro.
El acceso a financiamiento puede acelerar infraestructura y producción, pero el RIGI no debe convertir beneficios fiscales en un cheque en blanco. Los proyectos necesitan obligaciones precisas sobre proveedores, empleo, transferencia tecnológica y ambiente.
San Juan tiene interés directo por su cartera de cobre. La Provincia debería informar qué iniciativas podrían beneficiarse, qué compromisos asumirán y cómo se distribuirán riesgos y retornos entre inversores, Estado y comunidades.