El consumo anual de carne vacuna bajó de unos 63 kilos por habitante en 2006 a cerca de 47 kilos, una caída próxima al 30% que también se observa en San Juan.
San Juan Hoy recogió la mirada de referentes que atribuyen el cambio a precios, mayor presencia de pollo y cerdo, suplementos y nuevos hábitos alimentarios.
La explicación no debería ocultar el peso del ingreso familiar. Distinguir elección nutricional de sustitución forzada es central para evaluar seguridad alimentaria, actividad frigorífica y políticas de acceso a proteínas.