El proyecto Los Azules reabrió su campamento en Calingasta y comenzó a retomar el plan de obras después de las dificultades provocadas por el temporal invernal.
Diario de Cuyo informó que la empresa vuelve a movilizar personal y tareas previstas. Las condiciones de alta montaña obligan a revisar caminos, logística y protocolos antes de recuperar el ritmo de campaña.
La reanudación debe priorizar seguridad por encima del calendario corporativo. Publicar el estado de accesos, los incidentes y los controles climáticos permitiría verificar que la presión por avanzar no traslade riesgos a trabajadores ni contratistas.