El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó una inflación de 29,8% para 2026 y un dólar mayorista promedio de $1.652 en diciembre. El cálculo surge de las respuestas de consultoras, bancos y analistas, y representa una guía de expectativas, no una meta oficial.
Para julio el REM estimó una inflación mensual de 2%, seguida por 1,8% en agosto y septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre. El recorrido previsto no incluye ningún mes por debajo del 1%, pese a las aspiraciones expresadas por el Gobierno.
En actividad, los participantes calcularon una contracción desestacionalizada de 0,4% en el segundo trimestre y avances de 1% en cada uno de los dos trimestres siguientes. El crecimiento anual esperado quedó en 2,7%, cuatro décimas por debajo de la encuesta anterior, y el desempleo se proyectó en 7,5% para el cierre del año.
Las expectativas mejoran frente a períodos de mayor inestabilidad, pero siguen mostrando límites: la desinflación sería lenta y la recuperación no está garantizada. El desafío es que los promedios macroeconómicos se traduzcan en salarios, empleo y crédito, variables que definen si la mejora estadística llega efectivamente a los hogares.