Casi cuatro de cada diez personas con crédito formal utilizan fintech, un segmento que duplicó sus clientes en dos años y pasó de 3,7 a más de 8 millones. La expansión incorporó a perfiles que suelen quedar afuera de los bancos, pero con préstamos más pequeños y mayor riesgo.
Un informe del ITBA citado por Infobae ubicó la mora operativa de las plataformas alrededor del 23%, mientras el atraso total continúa creciendo. El universo formal completo superó los 21 millones de usuarios.
La inclusión financiera no puede medirse sólo por cantidad de cuentas o préstamos. Tasas altas, plazos cortos y refinanciaciones pueden transformar el acceso en sobreendeudamiento, especialmente para hogares que usan crédito para gastos corrientes.
El Banco Central registra a los proveedores no financieros, aunque estos enfrentan exigencias prudenciales distintas de los bancos. La expansión requiere información comparable de costos, evaluación responsable y canales de reclamo capaces de proteger al usuario sin cerrar una fuente relevante de financiamiento.