La conducción de la CGT San Juan reaccionó con dureza a la normalización de las 62 Organizaciones Peronistas y trasladó la disputa sindical al interior del PJ. El malestar se concentró en la presencia de autoridades partidarias en el acto del nuevo espacio.
Según Diario de Cuyo, dirigentes cercanos al secretario general Eduardo Cabello interpretaron el lanzamiento como un intento de disputar influencia dentro de la central obrera. También señalaron al senador Sergio Uñac y al intendente Fabián Aballay, aunque esas acusaciones circularon de manera reservada y no fueron acompañadas por pruebas públicas.
La tensión se produce antes de la renovación de autoridades de la CGT y atraviesa la relación de Cabello con el oficialismo provincial, al que acompañó en varias votaciones legislativas. La aparición de una corriente alternativa muestra que la pelea no es sólo gremial: también ordena posiciones para 2027.
La representación de los trabajadores no debería reducirse a una disputa de sellos o alineamientos partidarios. En un escenario de empleo frágil y salarios presionados, la legitimidad de cada sector dependerá de afiliados, mecanismos democráticos y resultados concretos, no de fotos ni respaldos de dirigentes.