La mesa política nacional volvió a reunirse para ordenar la estrategia legislativa antes de una posible sesión del 26 de agosto. El oficialismo quiere avanzar con la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva ley de Inocencia Fiscal.
Infobae informó que la Casa Rosada acercó posiciones con dirigentes del PRO, aunque reconoce que sus doce diputados no alcanzan para formar mayoría. La negociación también incluye tratados internacionales y pedidos de gobernadores, entre ellos cambios impositivos para productos regionales.
El diálogo con aliados es necesario, pero sumar proyectos para asegurar asistencia puede convertir la sesión en una bolsa de intercambios sin debate suficiente. La reforma del Banco Central y las reglas fiscales requieren dictámenes claros, estimaciones de impacto y tiempo para control parlamentario.
El Gobierno deberá negociar más allá del PRO y explicar qué concesiones realiza. Una mayoría construida sólo para cada votación puede sancionar leyes, pero no garantiza coherencia ni estabilidad si los acuerdos se mantienen fuera del texto y de la discusión pública.