Referentes juveniles del PJ y del PRO sanjuanino coincidieron en que sus partidos necesitan abrir espacios reales a las nuevas generaciones de cara a 2027. Cinthia De Luca Barrera y Rodrigo Galván señalaron, con matices, que el recambio no puede limitarse a la militancia y debe expresarse en las decisiones y las listas.
Según informó Diario Huarpe, Barrera reclamó que el diálogo entre las juventudes peronistas tenga una traducción electoral. Galván sostuvo que las candidaturas deben resolverse internamente según las mejores opciones, aunque reconoció que el PRO también enfrenta el desafío de renovar figuras y conectar con votantes jóvenes.
Ambos dirigentes ubicaron a La Libertad Avanza como el espacio que mejor capitalizó el descontento generacional. El PJ plantea recuperar presencia territorial y el PRO apuesta a mostrar gestión, pero las dos respuestas exigen algo más que comunicación: ceder poder dentro de estructuras acostumbradas a reservar las primeras posiciones.
La discusión llegará a 2027 con una prueba concreta. Si los jóvenes vuelven a ocupar lugares secundarios, el diagnóstico habrá servido como consigna y no como renovación. La representación generacional se mide en candidaturas competitivas, responsabilidades y capacidad de incidir, no sólo en la foto partidaria.