La campaña 2025/26 de girasol superó los tres millones de hectáreas sembradas y alcanzaría una producción de 7,2 millones de toneladas, un 28,6% más que en el ciclo anterior.
Infobae, con información del INTA, señaló que el cultivo ganó espacio por su adaptación a ambientes con menor disponibilidad de agua, la demanda aceitera y su utilidad dentro de rotaciones que permiten sembrar luego trigo o soja de segunda.
Santa Fe llegó a 500.000 hectáreas y el departamento 9 de Julio triplicó su superficie, de 48.500 a más de 152.000 hectáreas. Los ensayos también mostraron mejores rendimientos y contenido de aceite en siembras tempranas realizadas durante agosto.
El aumento productivo es una oportunidad exportadora, pero exige manejo agronómico, logística e industrialización para capturar valor. Una cosecha mayor no garantiza por sí sola mejores márgenes si suben costos, faltan rutas o la comercialización concentra el poder de negociación.