Un relevamiento sobre medicamentos de uso frecuente encontró precios argentinos de hasta tres veces los observados en otros países. La diferencia aparece en nueve de cada diez comparaciones y golpea con mayor fuerza a quienes sostienen tratamientos crónicos.
Tiempo de San Juan destacó casos vinculados con colesterol, diabetes e hipotiroidismo. En esos tratamientos, interrumpir o reducir dosis por falta de dinero puede producir complicaciones sanitarias y mayores costos posteriores para las familias y el sistema de salud.
La brecha no puede explicarse sólo por impuestos o tipo de cambio: también deben analizarse concentración de laboratorios, márgenes de comercialización, patentes y competencia de genéricos. Sin datos abiertos, cada actor traslada la responsabilidad al siguiente eslabón.
El Estado debería publicar comparaciones periódicas y fortalecer compras transparentes y prescripción por nombre genérico. El objetivo no es sólo bajar un promedio, sino garantizar acceso efectivo a la medicación indicada.