La irregularidad crediticia de las empresas industriales subió de 0,7% en diciembre de 2024 a 3,8% en junio de 2026. Un informe de la Unión Industrial Argentina calculó que 4.231 firmas acumulan $968.000 millones en deuda bancaria atrasada.
Infobae detalló que el 80% de las compañías hoy morosas eran pagadoras regulares hasta 2024 y que el deterioro coincidió con el endurecimiento financiero de mediados de 2025. Aunque las tasas bajaron desde sus picos, los adelantos en cuenta corriente todavía promediaron 42% en julio para las pymes.
El problema no afecta sólo a los deudores: los bancos endurecen condiciones para empresas solventes y reducen capital de trabajo e inversión. La UIA informó además que 47% de las firmas industriales tuvo demoras en impuestos, proveedores o compromisos financieros durante el tercer trimestre.
Una respuesta sostenible requiere distinguir empresas viables de deudas incobrables y evitar rescates indiscriminados. Refinanciación, garantías y alivio tributario pueden ayudar, pero deberían condicionarse a información verificable sobre empleo, producción y capacidad futura de pago.