El Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas planteó que la estabilidad macroeconómica es apenas un punto de partida y que el desafío central pasa por recuperar competitividad, inversión y salarios. La entidad reunirá en septiembre a funcionarios, gobernadores, economistas y empresarios en su convención anual en Puerto Iguazú.
En una entrevista con Infobae, sus directivos describieron una economía a dos velocidades: minería, agro y energía muestran mejores perspectivas, mientras numerosas pymes enfrentan baja demanda y una competencia importada que obliga a reconvertirse. También reclamaron una reforma tributaria que reduzca costos distorsivos y dé previsibilidad.
El diagnóstico combina respaldo al orden fiscal con una advertencia social. Los ejecutivos sostuvieron que la población ya hizo gran parte del esfuerzo y necesita salarios que vuelvan a ganarle a la inflación. Sobre la mora bancaria, rechazaron un rescate general, pero admitieron fallas en el análisis crediticio de plataformas que prestaron a jóvenes sin evaluar adecuadamente su capacidad de pago.
La agenda empresarial pone en evidencia que estabilizar precios y acumular reservas no garantiza por sí solo una recuperación homogénea. Sin productividad, crédito responsable y una distribución más visible de los beneficios, los sectores dinámicos pueden crecer mientras el resto de la economía queda rezagado.