El crecimiento proyectado de la minería en San Juan puede enfrentar un cuello de botella fuera de los yacimientos: la disponibilidad de choferes de camiones con experiencia en caminos de alta montaña. Transportistas advierten que hoy no existe una escasez crítica, pero la demanda podría aumentar mucho más rápido que la formación de personal.
Minería Sustentable recogió el planteo de Martín Gatti, gerente de una firma logística, y de José Maldonado, titular de UPROCAM. El sector estima que un salto de 100 a 500 camiones requeriría cientos de nuevos conductores y sostiene que conducir en rutas convencionales no prepara por sí solo para las condiciones cordilleranas.
UPROCAM ya realizó dos cursos de capacitación y analiza nuevas ediciones. También impulsa formación para operar autoelevadores, topadoras y otros equipos. La estrategia busca evitar que, cuando los proyectos amplíen su actividad, las empresas deban buscar fuera de la provincia a trabajadores especializados.
Anticipar la demanda es mejor que reaccionar tarde, pero la capacitación debe estar vinculada con empleos reales, certificaciones reconocidas y condiciones laborales seguras. Si el costo de formar personal recae sólo sobre quienes buscan trabajo mientras las empresas reservan los puestos, el prometido empleo local puede convertirse en otra barrera de ingreso.