Una empresa industrial argentina soportaría una carga tributaria 77% mayor que una firma equivalente en Brasil y 162% superior a una radicada en México, según un ejercicio comparativo de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires. El índice elaborado por la entidad ubica a la Argentina en 262 puntos, frente a 148 y 100, respectivamente.
El informe, difundido por Infobae, atribuye la diferencia principalmente a tributos no laborales. En el modelo argentino, Ingresos Brutos aporta 74 puntos, el impuesto al cheque suma 40, las tasas municipales 38 y los gravámenes aduaneros otros cinco. La UIPBA sostiene que el efecto cascada de esos cargos encarece precios, reduce márgenes y golpea especialmente a las pymes.
La comparación parte de una empresa teórica con idéntico nivel de actividad y no incorpora regímenes promocionales ni todas las diferencias de base imponible. Esa metodología sirve para identificar distorsiones, pero no equivale a afirmar que todas las industrias pagan exactamente esa brecha. También debe leerse en el contexto de la propuesta sectorial para reducir Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires.
El diagnóstico vuelve a exponer una reforma pendiente: aliviar impuestos acumulativos sin desfinanciar a provincias y municipios. Bajar cargas puede mejorar competitividad, pero exige discutir qué gastos se reducen, cómo se reemplaza la recaudación y quién recibe el beneficio. Sin ese equilibrio, la simplificación tributaria corre el riesgo de trasladar el costo sin resolverlo.