Las compras brutas de dólares de personas alcanzaron USD 3.319 millones en julio, un 45% más que en junio, según datos del Banco Central analizados por Infobae. Unos 1,7 millones de individuos adquirieron divisas y 697.000 vendieron por USD 404 millones.
Del total neto, cerca de USD 1.000 millones quedó depositado en bancos, una cifra similar salió del sistema sin un destino declarado y otros USD 900 millones se aplicaron a consumos con tarjeta. El nivel superó con claridad el promedio mensual de algo más de USD 2.000 millones observado durante el primer semestre.
La búsqueda de cobertura coincidió con una suba del riesgo país y con señales de menor confianza, aunque el Banco Central logró comprar aproximadamente USD 2.300 millones durante julio. En agosto, en cambio, sus compras habrían bajado a USD 768 millones, en un escenario de mayor tensión cambiaria.
El aumento del atesoramiento no implica por sí solo una corrida, pero sí retira pesos que podrían destinarse al consumo o la inversión. La política económica enfrenta así una tensión concreta: remonetizar y reactivar sin alimentar una demanda de divisas que vuelva a presionar sobre reservas, tasas y precios.