La acumulación promedio de nieve en la alta Cordillera sanjuanina ronda los tres metros y modificó las perspectivas para el próximo ciclo hídrico. El director de Hidráulica, José María Ginestar, anticipó que la provincia podría enfrentar un verano con abundante escurrimiento después de años de sequía.
El organismo trabaja para mantener los embalses en cotas de seguridad y recuperar mecanismos de regulación. Entre las tareas mencionó la puesta a punto del descargador de fondo de Cuesta del Viento, que llevaba más de quince años sin utilizarse, y trabajos similares en el dique de Ullum.
La mayor disponibilidad de agua puede beneficiar al consumo, el riego y la producción, pero también eleva el riesgo de crecientes si cauces y defensas no están preparados. El cambio de escenario exige revisar infraestructura que recibió poca inversión durante los años secos.
El pronóstico hídrico oficial deberá precisar equivalencia en agua, caudales esperados y capacidad de los embalses. Publicar esos datos junto con los planes de contingencia permitirá que productores, municipios y familias se preparen con información y no sólo con advertencias generales.