Los precios de los alimentos aumentaron 0,8% durante la primera semana de septiembre, de acuerdo con un relevamiento privado difundido este lunes. Las mayores subas se concentraron en verduras y frutas, rubros que tienen un impacto inmediato sobre el presupuesto de los hogares.
La medición ubicó el promedio de las últimas cuatro semanas cerca del 2,2% y proyectó una inflación general mensual de alrededor de 1,8%. El dato oficial de agosto será publicado por el INDEC este jueves y permitirá comparar la evolución con las estimaciones privadas.
Aunque la inflación mensual se mantiene lejos de los picos de años anteriores, la desaceleración no implica una baja de precios. Para familias con ingresos rezagados, cada aumento en alimentos reduce margen para servicios, transporte y otros consumos básicos.
El Gobierno presenta la estabilidad como principal logro económico, pero la prueba social está en el poder de compra. Una mejora sostenible exige que salarios y jubilaciones recuperen capacidad frente a una canasta que continúa encareciéndose.