El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, señaló que la infraestructura, el abastecimiento energético y la disponibilidad de trabajadores calificados son los tres principales límites para sostener el crecimiento proyectado del sector. La definición fue difundida este martes por Mining Press a partir de su exposición en el Forbes Mining Summit.
El funcionario afirmó que una gran mina puede demandar entre tres y cinco años de construcción y ubicó a Vicuña, en San Juan, entre los proyectos más avanzados. También reconoció el deterioro vial y ferroviario y la falta de coordinación para medir cuántos ingenieros, técnicos y conductores serán necesarios.
El diagnóstico modera el discurso del auge minero: el RIGI y los recursos geológicos no construyen por sí solos rutas, líneas eléctricas ni capacidades laborales. Si la planificación llega después de las inversiones, los costos pueden crecer y las oportunidades de empleo quedar fuera de las provincias productoras.
Para San Juan, el desafío es convertir la advertencia en un cronograma público con obras, fuentes de financiamiento y metas de formación vinculadas con demanda real. Sin datos verificables, los cuellos de botella pueden transformarse en una explicación tardía para nuevas demoras.