Un relevamiento privado ubicó a San Juan entre las provincias donde resultó más barato completar un carrito de supermercado. La comparación aporta una referencia, aunque depende de productos, comercios y fechas relevadas.
Un menor precio relativo no implica que la compra sea accesible. El dato debe contrastarse con salarios provinciales, informalidad y cantidad de horas de trabajo necesarias para adquirir la misma canasta.
La consultora debería transparentar metodología y muestras para permitir comparaciones. Medir poder de compra, y no sólo precios nominales, ofrece una lectura más fiel de la situación de los hogares sanjuaninos.