El consumo masivo se mantiene prácticamente sin crecimiento interanual en 2026 y todavía está 21% por debajo del nivel de 2017, según NielsenIQ. La mejora de algunos indicadores macroeconómicos no se trasladó con la misma intensidad a alimentos, bebidas, limpieza y cosmética.
Infobae informó que el 54% de las categorías migra hacia formatos de menor desembolso, el 34% de la facturación en supermercados depende de promociones y el 24% corresponde a productos de bajo precio. Limpieza cae cerca de 4%, cosmética 1,7% y teléfonos 24%, mientras el comercio electrónico crece alrededor de 30%.
La conducta de compra muestra hogares que administran escasez, no una recuperación consolidada. Las promociones pueden aliviar el gasto inmediato, pero no sustituyen salarios disponibles ni empleo estable; por eso, mirar sólo el consumo agregado oculta lo que ocurre en la góndola.