El gasto primario devengado de la Administración Pública Nacional acumuló hasta agosto una caída real del 32% frente al mismo período de 2023, según un informe del IARAF. Si la tendencia continúa, su peso cerraría 2026 en 12,4% del PBI.
El estudio citado por Infobae ubicó las mayores bajas en transferencias corrientes a provincias, con 86,6%, y bienes de uso vinculados con obra pública, con 83,6%. El 42% de la reducción total se explica por menores giros a provincias, universidades, empresas públicas y fondos fiduciarios.
El equilibrio fiscal no elimina la discusión sobre cómo se distribuye el ajuste. Cuando la Nación transfiere menos, parte del costo reaparece en presupuestos provinciales, servicios o infraestructura; por eso, el resultado debe evaluarse junto con calidad y cobertura del gasto.