El Gobierno de San Juan analiza retomar la ampliación del Subsistema Cloacal Rawson y de la planta de tratamiento Cerrillo Barboza, una obra de saneamiento que está totalmente paralizada. El ministro de Infraestructura, Fernando Perea, confirmó a Diario Huarpe que las tres empresas locales a cargo de los tramos pendientes están actualizando costos y que la decisión final la tomará el gobernador Marcelo Orrego.
"Es una obra que hay que terminarla, es una obra que beneficia a mucha gente", dijo Perea. Faltan tres sectores. El proyecto prevé redes colectoras en el noroeste de Rawson, el norte de Pocito y el sureste de Rivadavia, el Colector Médano, cámaras partidoras y mejoras en la planta depuradora. La población beneficiada se estimó inicialmente en 39.722 personas, y según OSSE el colector podría recibir a futuro las descargas de Zonda y Ullum, con una proyección cercana a 100.000 habitantes.
La obra se había financiado con fondos nacionales y se frenó en medio de la retirada de la Nación de la obra pública. El Gobierno ahora vincula su reactivación con la demanda de infraestructura que puede traer el crecimiento minero y poblacional, aunque no hay fecha confirmada para el reinicio.
El caso muestra el costado menos visible del boom del cobre: la presión sobre servicios básicos del Gran San Juan. Que una obra cloacal financiada y empezada haya quedado paralizada hasta que la minería la volvió urgente dice bastante sobre las prioridades. Antes de anunciarla, la Provincia debería informar cuánto cuesta terminarla, con qué fondos y si parte del dinero minero (regalías o fideicomisos) se usará para servicios que hoy les faltan a miles de vecinos.