La Policía Minera de San Juan planifica un esquema de fiscalización que combinará inspecciones presenciales con cámaras, comunicación permanente y transmisión de datos desde operaciones de alta montaña.
Mining Press señaló que el organismo controla desde grandes proyectos hasta explotaciones de cal y pequeños productores, verificando seguridad, ambiente y cumplimiento de las Declaraciones de Impacto Ambiental. La distancia y el clima dificultan mantener presencia constante.
El monitoreo remoto puede ampliar cobertura, pero no reemplaza muestreos independientes ni recorridas sin aviso. Las cámaras muestran una parte de la operación y dependen de quién administra la señal, conserva los registros y comunica interrupciones.
Para que la modernización mejore el control, la Provincia debería fijar protocolos, auditorías y acceso público a indicadores no sensibles. La tecnología aporta evidencia sólo cuando existe trazabilidad y capacidad de sancionar incumplimientos.